
Francis St Martin les habla tan bien de su montaña que suscita en ustedes las ganas de acompañarle para descubrir las palomeras o la colecta de champiñones.
Y si la cocina del Albergue le apasiona, no dude en preguntarle la preparación de sus patés, jamones, morcillas y otros embutidos de los que tiene el secreto y les invita a degustar en la mesa del Albergue.
Marie Françoise será bastante más discreta pero igual de apasionada en el recitar de su jardín secreto compuesto de flores de montaña y de plantas aromáticas. Unas perfuman la casa, las otras los platos regionales)
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